Las vacaciones están para descansar, desconectar y disfrutar. Sin embargo, si llevas meses entrenando Pilates, Yoga o Pole Dance, es muy probable que en algún momento te haya surgido este pensamiento: ”¿Y si pierdo todo lo que he conseguido durante el año?”
Has ganado fuerza, flexibilidad, equilibrio y control corporal. Quizá notas menos molestias de espalda, tienes mejor postura o, simplemente, te sientes mejor contigo misma. Y ahora que llegan unos días de descanso, aparece el miedo a que todo ese esfuerzo desaparezca.
La buena noticia es que no necesitas seguir entrenando al mismo ritmo para mantener la forma física durante las vacaciones. De hecho, descansar también forma parte del proceso y puede ayudarte a volver con más energía y mejores sensaciones.
En este artículo te contamos qué ocurre realmente en tu cuerpo cuando dejas de entrenar unos días y cómo mantener tu progreso sin renunciar a disfrutar del verano.
¿Se pierde realmente la forma física en vacaciones?
Es una de las dudas más habituales cuando llega el verano, y la respuesta tranquiliza a la mayoría de personas: no, no vas a perder tu forma física por estar una o dos semanas sin entrenar.
Nuestro cuerpo necesita tiempo para perder las adaptaciones que ha conseguido con el ejercicio. La fuerza, la movilidad, la coordinación o la estabilidad que has desarrollado durante meses no desaparecen de un día para otro.
De hecho, si has sido constante durante todo el curso, tu organismo ha creado una base sólida que tardará bastante más en disminuir.
Por eso, irte de vacaciones no significa empezar de cero cuando vuelvas.
El descanso también es entrenamiento
Vivimos en una sociedad donde parece que siempre tenemos que estar haciendo más: entrenar más, correr más, producir más…
Pero el cuerpo también necesita parar.
Cuando descansamos, el organismo aprovecha para reparar tejidos, recuperar la musculatura y reducir la fatiga acumulada durante meses de entrenamiento.
Es precisamente durante esos periodos de recuperación cuando el cuerpo asimila gran parte del trabajo realizado.
Por eso, las vacaciones no deberían verse como un enemigo del entrenamiento, sino como una oportunidad para darle al cuerpo el descanso que también necesita.
Muchas personas, de hecho, vuelven en septiembre con mejores sensaciones, menos sobrecargas y más energía para afrontar un nuevo curso.
¿Qué ocurre con la fuerza y la flexibilidad?
Una de las mayores preocupaciones suele ser perder fuerza o flexibilidad.
La realidad es que ambas capacidades disminuyen de forma progresiva si dejamos de movernos durante mucho tiempo, pero unos días de descanso apenas tendrán impacto, especialmente si durante las vacaciones seguimos caminando, nadando, montando en bicicleta o realizando pequeñas rutinas de movilidad.
En disciplinas como el pilates, además, existe un componente muy importante relacionado con el control corporal y la coordinación. Esa capacidad no desaparece en unos días, y suele recuperarse rápidamente al retomar las clases.
La memoria muscular juega a tu favor
Seguro que has oído hablar de la memoria muscular.
Aunque el término pueda sonar complejo, significa algo muy sencillo: el cuerpo recuerda.
Después de meses practicando Pilates, Yoga o Pole Dance, tu sistema nervioso ha aprendido nuevos patrones de movimiento y tu musculatura se ha adaptado al entrenamiento.
Eso hace que, aunque estés unos días sin practicar, recuperar el nivel anterior sea mucho más rápido que cuando empezaste.
Por eso, si este verano te tomas unos días de descanso, no pienses que tendrás que volver a comenzar desde cero.
Tu cuerpo ya sabe cómo moverse.
Cinco consejos para mantener la forma física durante las vacaciones
No hace falta entrenar todos los días ni hacer sesiones de una hora para seguir cuidando de tu cuerpo.
Estos pequeños hábitos pueden marcar una gran diferencia.
1. Aplica la regla del 80/20
Las vacaciones son para disfrutarlas.
Permítete comer ese helado, salir a cenar o descansar más de lo habitual.
Pero intenta reservar un pequeño porcentaje del día para moverte.
No hablamos de entrenar de forma intensa.
Un paseo largo, unos minutos de estiramientos o una pequeña rutina de pilates son suficientes para mantener el cuerpo activo.
El equilibrio siempre funciona mejor que la prohibición.
2. Cambia el entrenamiento por movimiento
Quizá no tengas acceso al estudio ni a todo el material que utilizas normalmente.
No pasa nada.
Camina por la playa, coge tu esterillo y haz alguna de mis entrenos grabados en Youtube o subidos a la plataforma de reservas, sube una ruta de montaña, nada en la piscina, alquila una bicicleta o juega con los niños.
Todo suma.
3. Dedica unos minutos a la movilidad
En vacaciones es un buen momento para cuidar aquello que normalmente dejamos para el final de la clase.
Moviliza la columna, abre las caderas, estira los hombros y trabaja la respiración.
Solo diez minutos al día pueden ayudarte a mantener una buena movilidad y hacer que la vuelta al entrenamiento resulte mucho más sencilla.
4. Escucha a tu cuerpo
Si llevas muchos meses entrenando sin apenas descanso, quizá tu cuerpo te esté pidiendo precisamente eso: parar.
No sientas culpa por descansar.
Recuperar también forma parte del proceso de mejora.
5. Disfruta sin obsesionarte
El mayor error durante las vacaciones no suele ser dejar de entrenar.
Es sentirse mal por hacerlo.
Recuerda que el bienestar físico también pasa por desconectar mentalmente.
Disfruta de tus vacaciones y vuelve con ganas de retomar tu rutina.
Una rutina de pilates para hacer en vacaciones
Si aun así quieres mantener el cuerpo activo, hemos preparado una rutina muy sencilla que puedes realizar prácticamente desde cualquier lugar.
Solo necesitas una esterilla —o incluso una toalla— y entre 10 y 50 minutos de tu tiempo.
Es una sesión perfecta para activar la musculatura, movilizar la espalda, despertar el abdomen y recordar a tu cuerpo todo el trabajo que has realizado durante el año.
No hace falta hacerla todos los días. Con una o dos veces por semana será suficiente para mantener buenas sensaciones mientras disfrutas del verano.
▶️ Puedes seguir la rutina completa aquí
Cómo volver al entrenamiento después de las vacaciones
Cuando llegue septiembre, evita querer recuperar en una sola semana todo lo que has dejado de hacer durante el verano.
Lo mejor es volver poco a poco.
Empieza movilizando las articulaciones, respirando profundamente y dando prioridad a la técnica antes que a la intensidad.
En pocas sesiones recuperarás rápidamente la fuerza, la flexibilidad y el control corporal.
La paciencia siempre ofrece mejores resultados que intentar correr demasiado.
En Studio Pilandcross te ayudamos a volver a tu ritmo
En Studio Pilandcross sabemos que cada persona vive las vacaciones de una forma diferente.
Algunas mantienen una pequeña rutina de movimiento y otras prefieren desconectar completamente.
Y ambas opciones son perfectamente válidas.
Cuando vuelvas, adaptaremos las clases para que recuperes sensaciones de forma progresiva, segura y sin frustraciones.
Podrás seguir disfrutando de Pilates Estudio, Pilates Esencial, Pilandcross, Yoga y Pole Dance, trabajando fuerza, movilidad, flexibilidad y control corporal en un ambiente cercano y motivador.
Lo importante no es entrenar todos los días del año.
Lo importante es construir un hábito que puedas mantener durante mucho tiempo y que te haga sentir bien.
Así que este verano disfruta, descansa, muévete cuando te apetezca… y recuerda que aquí te estaremos esperando para seguir avanzando juntas.
Porque la mejor forma física no es la que se consigue en unas semanas, sino la que se cuida durante todo el año.
